Salidas de Campo

Éstas son las Salidas de Campo realizadas por el COA La Plata

viernes, 25 de julio de 2008

Laguna de los Patos - Julio 2009

El sábado 19 de julio, tempranito, nos encontramos para visitar nuevamente la Laguna de Los Patos. Fuimos un grupo reducido, pero “rendidor”.
La mañana se presentó fresca y nublada, por suerte luego salió el sol, y nos acompañó el resto de la jornada.
Como siempre, nos recibieron las Gaviotas, Caranchos y Chimangos, volando sobre el camino, tan abundantes en el predio del CEAMSE, y alrededores.
También vimos alguna Garza blanca posada en los cables de tendido eléctrico.

Una vez en la Laguna, nos llamó la atención la falta de pajonales en las orillas, quedando sólo algunos pocos sectores, y hasta desapareció el islote enorme que había en el centro de la Laguna, donde alguna vez vimos colonias de Garza bruja. Suponemos que alguien los ha cortado (o cosechado?)…. Esperemos verlos crecer para la primavera.

Tal situación, nos permitió ver con mucha más facilidad que otras veces, a los inquietos Junqueros (Phleocryptes melanops), que recorrían las zonas de vegetación flotante, que había ganado espacios.
En estas mismas condiciones, tuvimos la alegría de ver un par de Tachurí sietecolores (Tachuris rubrigastra), que siempre son un regalo para la vista fascinada de cualquier observador.

Recorrimos primero el márgen derecho de la Laguna, hasta llegar a la zona de canales y ceibos. Donde, primero oído, luego visto y finalmente identificado, perseguimos al Canastero Coludo (Asthenes pyrrholeuca) (escuchar canto).

También tuvimos la suerte de encontrarnos con el Suirirí amarillo (Satrapa icterophrys), el Pico de Plata (Hymenops perspicillatus), la Remolinera común (Cinclodes fuscus), el Leñatero (Anumbius annumbi) y muchos otros hermosos ejemplares emplumados.

Aprovechamos la ocasión para poner a prueba y reforzar nuestros aún modestos conocimientos sobre anátidos, pudiendo identificar unas siete especies de patos, entre ellos el Pato Cuchara (Anas platalea), el Pato Picazo (Netta peposaca), el Pato Cutirí (Amazonetta brasiliensis), el Pato de Collar (Callonetta leucophrys).

Observamos una importante colonia de Gallaretas chicas que se movía nadando en conjunto.
Y algunas Gallaretas escudete rojo caminando por el pasto, a orillas del lago, cual gallinas. Así como un gran número de Gaviotas capucho café (Larus maculipennis), muchas de ellas conservando su capucha obscura, y algunas Gaviotas cocineras (Larus dominicanus), que se mantenían reunidas en un sector de la Laguna, y en un momento mágico se echaron a volar en círculos cubriendo el cielo sobre nosotros, ante nuestro asombro y nuestras miradas embelezadas…

En esta ocasión, Dante nos acompañó oficiando de fotógrafo (además de sabueso) por lo que le agradecemos la ilustración de esta nota.

Las infaltables tandas de mates, bizcochos y facturas, la satisfacción de compartir un hermoso día, la emoción de encontrarnos con especies “nuevas” para algunos de nosotros, y la tan grata compañía, hicieron de ésta una hermosa salida, que por supuesto queremos repetir!

Comentarista: Mariel Rodriguez
Fotos: Dante Marello

lunes, 21 de julio de 2008

Parque Ecológico Municipal - Julio 2008

Antes que nada me presento: mi nombre es Teo González Muniz y soy un chileno estudiante de biología de la UNLP enamorado de lo increíbles que son las aves desde hace mucho tiempo. Asistí a la salida invitado por Maria Del Huerto, compañera de facultad y la verdad que le agradezco de corazón por este medio que lo haya hecho pues ese día sin duda renacieron en mi sentimientos y sensaciones que muchas veces se pierden en la rutina que llevamos y que sin haberme dado cuenta extrañaba muchísimo. Por lo mismo desde ya les adelanto que mi relato pondrá importancia en algunos hechos, de los tantos sucedidos, que podría mencionar como los que más me marcaron de la salida.

El miércoles 9 de julio, nos juntamos a las 8:30 de la mañana en 8 y 32 y partimos en autos coaenses con mucha emoción al Parque. Ubicado sobre el camino Centenario en la localidad de Villa Elisa, a 13 Km de La Plata, el Parque ecológico es un espacio municipal de 200 hectáreas que constituye un pulmón verde importante para la zona con ambientes representativos de nuestra región como lo son los prados de gramíneas y la zona de bañados aledaña al Arroyo Martín, los que sin duda nos guardaban una cantidad importante de seres alados por descubrir.

Al emprender el recorrido con un hermoso día soleado por la zona arbolada del parque, los 13 pajarólogos aventureros que asistimos a la salida, binocular en mano, hurgamos el horizonte y disfrutamos sin duda al avistar a la Lechucita vizcachera, el Chiflón, el Piojito común, el Carpintero campestre, el Siete vestidos, la Monterita y el Gavilán mixto, entre muchos otros.

Por otro lado en la zona de la reserva la presencia del Espinero, el Espartillero, el Taguató, la Pollona negra, el Varillero, la Tacuarita y el Martín pescador chico que posó para el deleite de todos, nos dejaron con una sensación de alegría de haber cumplido con uno de los objetivos de la visita.

Al finalizar el recorrido mate de por medio compartimos lo visto y mas, mientras que Gabriela y Florencia (hija de Adriana) juntaron firmas para alzar la voz en contra de la modificación de la ordenanza 9091 que altera los posibles modos de utilización del parque.

Rescato por un lado la experiencia ornitológica que fué muy buena y por otro lado, la experiencia humana que, ya sea para “los viejos” del Coa como para este nuevo pichón fue excelente.

Vivimos una vida loca y apurada que nos lleva siempre a mirar el mañana por lo que el dia a dia cada vez importa menos, cada vez es mas individualista. El 9 de julio, tuve la oportunidad de volver a sentir la emoción de admirar con mi binocular a seres tan maravillosos como son las aves, de recordar sensaciones vividas en mis tierras lejanas junto a amigos queridos, emociones sentidas al observar por primera vez alguna especie nunca antes vista; pero sobre todo tuve la oportunidad de descubrir a un gran grupo humano donde cada uno de los que conocí y muchos otros a través de los emails me recibieron como si fuese alguien querido, con los brazos abiertos a compartir nuevas aventuras ; un grupo humano en el que la edad, la profesión o la experiencia no importan ya que se amalgaman en un compartir conocimientos y sensaciones al descubrir con la emoción de un niño algo nuevo en el horizonte. Seguro que sienten mucho orgullo de poseer algo tan importante como esto y verlo expresado en cada cosa que han hecho, pero no quería dejar pasar por alto la oportunidad de hacerles ver que es algo que no solo ustedes por llevar algunas experiencias juntos valoran sino que se transmite y se hace propio hasta en el mas nuevo e inexperto de los coaenses.

Gracias por hacerme sentir en casa. De mi parte pongo a disposición todo lo que como amante de las aves, futuro biólogo, scout de corazón que soy y ahora integrante del COA de La Plata pueda brindarles.

Comentarista: Teo González Muniz
Fotos: Federico Silvestre


jueves, 3 de julio de 2008

Salida al Arroyo Correas - Junio 2008

El sábado 28 de junio, como estaba previsto, el COA La Plata, realizó su cuarta salida de observación. Luego de asistir a la excelente charla que Emmanuel dió en las reuniones de los jueves, a principios de junio, sobre el Arroyo Correas, en la que hizo gala de una impresionante cantidad de información, imágenes y fundamentalmente pasión, despertó en todos un irrefrenable deseo de conocer el lugar.
Por lo tanto, pusimos fecha y esperamos ansiosos el día de la salida, el cual fue fogoneado por todos los integrantes en los mensajes que se recibían constantemente en el foro del COA. Este entusiasmo fue creciendo también, primero por la fantástica experiencia que como grupo tuvimos en la salida al Parque Pereyra, y segundo por los informes de actualización que Emmanuel y Walter nos enviaban de las salidas al Arroyo Correa que realizaban durante la semana (ya que ellos están haciendo el relevamiento metódico del lugar hace ya un tiempo).
El sábado, amaneció frío y con una densa capa de niebla. Nos reunimos en la Avenida 7 y 53 a las 8,00 a.m. Los 16 asistentes partimos a las 8,30 hs. en una columna de coches hacia el Arroyo Correas. El arroyo corta a la calle 31 y las vías abandonadas del Ferrocarril, entre la calle 663 y el Pueblo de Ignacio Correas.
Al llegar al lugar, nos ubicamos sobre el puente, el cual nos regaló una preciosa postal del arroyo, aunque envueltos en una densa neblina, podíamos observar una gran cantidad de Cisnes de cuello negro, Coscorobas y gallaretas.
Tras este primer contacto con el lugar, procedimos a dividirnos por sorteo en tres grupos: los Teros, los Caranchos y los Carpinteros. Emmanuel, que organizó el sorteo, también armó los tres circuitos por los cuales irían los grupos.
Un grupo se desplazaría en las dos canoas por el arroyo (Circ. 1), mientras que los otros dos grupos lo harían por las márgenes del arroyo en sentidos contrarios (Circ. 2 y 3). Se establecieron horarios de encuentro para poder cotejar listas e intercambiar circuitos. (Ver mapa)
Durante los primeros momentos la niebla no nos dejaba observar mucho, pero a los pocos metros de comenzar los diferentes recorridos escuchamos gran cantidad de aves, como la Pajonalera pico curvo, Junqueros, la fugaz vista del burrito colorado, y para muchos, la primera observación del Tachurí sietecolores!!. Además se observaron Gavilanes planeadores en sus dos fases (blanca y negra), Hocó colorado, Varilleros congo, Varilleros ala amarilla, Martín pescador Chico, diversos patos, y muchas especies más. Una distinción a Fede y Diego que, al atardecer, desde el camino , observaron un ejemplar de Federal!!
El arroyo, presenta la flora característica de los ambientes acuáticos de esta zona de Buenos Aires, con importantes concentraciones de paja brava, juncos, repollitos y lentejas de agua. Y en sus márgenes: talas, sauce criollo, etc. Recorriendo las márgenes del arroyo también se observaron: coipos, tortugas de agua y, hasta tuvimos la posibilidad casi única de ver como un gato montés cruzaba a nado el arroyo!! para asombro de todos los presentes, e incredulidad de los ausentes.
Al mediodía nos juntamos a tomar unos mates, dar cuenta de las viandas y cotejar las observaciones y las experiencias vividas, entre bromas y en un ambiente de auténtica amistad. También Emmanuel, que había cumplido años días atrás, sopló la velita de una torta que trajo Adriana, la cual sin exagerar, estaba riquísima. Luego cada grupo siguió recorriendo el circuito que le correspondía hasta el atardecer. Después nos juntamos a completar el listado definitivo, que dió 72 especies avistadas, pese a lo cual, Emmanuel se sentía frustrado, ya que ese día fueron pocas las aves que, según él, se dejaron ver. ¿?
Con el sol cayendo, y la niebla bajando, un grupo se quedó para sacarle jugo a las últimas luces del día. Cansados pero felices, emprendimos el regreso al hogar.
Quiero destacar el espíritu, la camaradería, las ganas de aprender y fundamentalmente, las ganas de compartir y construir que tienen los integrantes del COA La Plata, que van creciendo y cada experiencia, por demás feliz, nos impulsa a dar un nuevo salto en la construcción de una mejor persona, una mejor comunidad y un mundo mejor.

Comentarista: Gabriel Grasso